Desde 2005 que se aprobó la digitalización de la televisión, Impulsa-tdt -una sociedad público-privada- ha desarrollado el proceso de cobertura e información, mientas los usuarios iban poniendo en orden sus equipos. Ahora dicha sociedad se disuelve dando por finalizada su misión. El proceso básico parece que ha sido un éxito y somos un país adelantado en Europa con la televisión digital. Pero, ¿se ha desarrollado suficientemente?
Para obtener una adecuada respuesta de partida, habría que cambiar la pregunta: Si no se hubiera apagado el sistema analógico, ¿cuántos se habrían cambiado a tdt? Me aventuro a estimar que una minoría, porque las ventajas de la nueva televisión, por el momento, son pocas. Lo que es peor, para muchos avances venideros habrá que invertir en nuevos equipos. ¿Nos habremos precipitado? ¿Se ha hecho en beneficio del consumidor o en función de otros intereses?
Muy pocas emisiones se hacen en sistema dual, de forma que, aparte de español, se puedan escuchar en el idioma original. Se ofrece poca información sobre la programación y el contenido, a veces incluso erróneo, lo que dificulta la grabación. Las emisiones en pantalla panorámica son muy escasas.
La calidad de emisión es baja, con pixelados e interrupciones. La amplitud de contenidos también lo es, limitando la recepción de emisiones autonómicas (antes, al menos, se captaban en las provincias limítrofes), lo que podría ser un incentivo para desplazados. Las cadenas que cuentan con canales secundarios unifican los bloques publicitarios para no perder anunciantes, sin tener en cuenta su secuencia de programas.
Se aproximan nuevas tecnologías de emisión, alta definición y 3D, que no se entiende por qué el legislativo ha retrasado. Ya existe un nuevo sistema de compresión de señal para el que los actuales receptores de señal HD no sirven, por lo que habrá que adquirir otros nuevos.
Por último la medición: los 4.500 hogares que cuentan con medidor de audiencia, según reconoce la propia AIMC, es una muestra que se queda corta con la actual dispersión de audiencias y la falta de medición de terminales distintos de la televisión (ordenador, móvil, consolas). Un dispositivo que no sólo recibiera sino que emitiera señal digital permitiría conocer las audiencias con exactitud, aunque no estoy seguro de que esto interese a los grupos que ahora ostentan las mayores estimaciones de audiencia.

Revolución de la tele « Alfonso Gadea 26 Mayo, 2010
[...] Recientemente escribía algunas críticas sobre nuestro actual sistema TDT y que todo apunta a que sea un sistema pasajero. Mi buen amigo Alfredo me recordaba un lanzamiento de la semana pasada. [...]